
Meditación...
Últimamente no se me ocurre mucho de que escribir, será que los días por acá son mas o menos lo mismo, que amanece y con los ruiditos que suelen hacer los animales (aun mas que en la noche, de no creerse) se despierta uno con las primeras luces del día, y como desde hace algún tiempo he intentado esto de la meditación, me viene bien eso de simplemente desconectarse del mundo, apartar el pensamiento de el, aún sea unos minutos, porque cosa extraña, no pensar en nada es realmente algo difícil, las primeras ocasiones de intentarlo terminaba riéndome solo como si me hubiesen contado el mejor chiste del año, es que estamos tan poco acostumbrados a solo dejar que las cosas sean, que cuesta hasta respirar como debiésemos.
La meditación no es nada difícil, pero requiere su tiempo de practica (como todo) se trata tan solo de enfocar la mirada y el pensamiento en un punto distante y perderse en el, sin pensar en nada, ni nadie que altere ese momento, mientras se necesita de algo de respiración que deje el suficiente relajamiento necesario, y claro optar por una posicion lo suficientemente comoda como para que nada nos moleste, algunas personas se ayudan del tradicional y bien conocido om o aum sostenido que les ayuda a focalizar su mente en ese punto, en mi caso no es necesario, se recomienda practicarlo tres veces al día, pero claro me imagino que eso lo harán quienes disponen del tiempo necesario, porque aun sea hacerlo cinco minutos cada sesión, se requiere tener el tiempo necesario para que nada distraiga del objetivo, y eso no sucede seguido.
Yo lo hago una sola vez al día, es decir al amanecer que es mi momento tranquilo de mi rutina, y claro debo decir que sus resultados se notan en el transcurrir de los días, nuevamente, son cosas simples las que hacen que nuestras vidas transcurran de mejor manera.



