Saturday, July 29, 2006

La Felicidad…


Hoy estoy inusualmente feliz y deseo compartir el porque:
El célebre economista inglés Richard Layard sugiere que Bolivia es un país de infelices. Literalmente: de acuerdo a sus cálculos, la economía de un país necesita generar por lo menos 15.000 dólares anuales por cabeza para empezar a hacer felices a sus ciudadanos. En Bolivia el producto interno bruto per capita (ajustado de acuerdo a su poder de compra) es 2.700 dólares anuales (es la cifra que proporciona el banco de datos de la CIA, en una de las páginas que nos dedica). Dos más dos: nuestra probabilidad de ser felices es más o menos la de un esquimal en el infierno.
El minucioso Layard, claro, se refiere a otra cosa. Su estudio sobre la relación entre ingresos y felicidad, prueba dos diferentes conclusiones: a) que la pobreza reduce sustancialmente la capacidad de ser felices; b) que los ricos también lloran. Estas parecen ser ideas contradictorias pero no lo son. Veamos:
Primera Idea: Cuando las necesidades básicas (comida, techo, medicina, ocio) no son cubiertas, la infelicidad es prácticamente inevitable. En estos casos, el dinero sí compra la felicidad. La comprobación de esta aparente perogrullada es estadística: los incrementos en los "índices de felicidad" son directamente proporcionales a los incrementos en el Producto Interno Bruto per capita (cita los casos de México e India).
Segunda Idea: Sin embargo, el dinero no compra la felicidad. Esto parece contradecir lo dicho, pero no: más allá de los $us 15.000 por cabeza, los incrementos generales en ingresos per capita no hacen feliz a nadie. En Japón, por ejemplo, el ingreso de sus habitantes se ha sextuplicado desde 1950, pero el porcentaje de infelices sigue siendo hoy el mismo. Desde 1975, el PIB per capita de Estados Unidos se ha duplicado, pero los índices de felicidad se han estacando en un 30 por ciento que se declara "muy feliz", un 55 por ciento "más o menos feliz" y 15 por ciento "infeliz".
Las simples conclusiones del profesor Layard se basan en lo que dice la gente. Pero ¿qué quiere decir la gente cuando, en censos y encuestas, dice que es feliz? Según cierta sociología, la gente se declara feliz cuando, en un balance intuitivo, cree que en su vida cotidiana predominan las actividades placenteras. Pero ¿qué es una actividad placentera? Un gigante estudio realizado hace unos años en Texas trató precisamente de identificar las actividades que, para un grupo específico, se identifican con la felicidad o infelicidad cotidiana. Se pagó a mil mujeres para que escriban por un mes un diario de sus tareas y ocupaciones, que además de ser descritas debían ser calificadas como más y menos placenteras. Con una consistencia (y lucidez) asombrosa, estas mujeres identificaron la felicidad cotidiana con (en orden de importancia): tener relaciones sexuales, socializar después del trabajo, cenar, relajarse y rezar. La infelicidad, por su parte, fue identificada con el viaje de ida y vuelta al trabajo, con el trabajo, con el cuidado de los niños y las tareas domésticas.
Conclusión: el secreto de la felicidad sugerido por estas mujeres es el mismo que Freud sospechaba: coger, comer, charlar (y dormir siestas entre una y otra de estas tareas). Y su lista de actividades poco placenteras explica por qué la gente acá no es más feliz pese a que gana más dinero: se trabaja más horas, se pasa más tiempo atrapado en el tráfico, se tiene que limpiar casas más grandes que hace 30 años. Y no hablemos de los niños, que se han convertido en un asfixiante trabajo de tiempo completo (si uno quiere ser "buen padre").
A los estudios económicos y sociológicos de la felicidad se le han sumado recientemente los psicológicogenéticos. La mala noticia de éstos es la siguiente: la infelicidad es, en buena medida, heredada. Uno de los mayores expertos del campo, David Lykken, sostiene por ejemplo que "tratar de ser más feliz es como tratar de ser más alto". O sea: una vez cubrimos nuestras necesidades básicas (los famosos 15.000 dólares por nuca), no importa lo que nos pase en la vida porque de todos modos vamos a ser tan felices o infelices como lo permitan los genes que hemos heredado. Se cita, como ilustración, el estudio comparativo (de "la vida real") de un infeliz que ganó la lotería y un feliz que, por un golpe, quedó parapléjico. Luego de los respectivos shocks iniciales, ambos regresaron en el lapso de un año a sus respectivos niveles de felicidad previa al gran cambio en sus vidas (el de la lotería volvió a ser un amargado y el parapléjico un entusiasta).
Pues como este es un pais de “infelices” he decidido dar la contra aun sea por no ser parte de los estudios. *



*inf. Mauricio Souza Crespo

Monday, July 24, 2006

Solteros anónimos…


Pues hace poco me reencontré con alguien que había perdido en el camino de la vida hace algún tiempo, no recuerdo exactamente las razones ni las circunstancias, el hecho es que nos distanciamos y la verdad no sabia cuanto la extrañaba hasta que platicamos tan animada y sinceramente como antes, sin censuras y sin penas, con esa confianza que se tiene con quien se ha compartido todo lo que se puede compartir, desde una taza de café hasta que digo las confidencias intimas de las relaciones…
Pero es inevitable, el tiempo ahonda algunas diferencias que no sabia que existían o será tal vez que aparecieron ahí cuando nos distrajimos en el camino, una frase me llego como misil teledirigido y presto a hundir el buque de mi seguridad: “Ya encontraras a alguien que vea lo que tienes en el interior” pues ante esta muchas cosas que decir…
- Es evidente que muchas personas han asomado su carita dentro mió y presenciaron al menos un pálido reflejo de lo buena persona que puedo ser (cuando me lo propongo y tengo animo).
- Que acaso no es evidente que al margen de tener una personalidad arrolladora, de vez en cuando tengo mi buena dote de frivolidad que hace que también quiera que admiren mi exterior???
- Que acaso el hecho de estar en - parejado dignifica y significa que ya estas realizado como persona???
- Es que acaso una persona con todo lo que se tiene que tener no puede elegir su soltería como modo de vida???
No esta demás decir que es una especie de segregación al soltero… bueno eso lo he inventao yo, pero no caben dudas de que existe una fuerte presión para que el soltero o la soltera dejen su estado para “avanzar” hacia un estado “superior” en este caso el matrimonio… recuerdo testimonios de amigas que vivían en otras regiones, que cada vez que se acercaban las fechas de vacaciones sufrían de tremendas depresiones o afecciones físicas reales, que se presentaban para no tener que confrontar a la familia y sus eternos: aun estas soltera??? Hasta cuando te casas???
Que se le hace, vivir en soltería a una determinada edad es sinónimo de irresponsabilidad o de que ya zarpo el bote y te dejo en la orilla, que cosa y sin embargo acá estamos…todavía soñamos, todavía reímos, todavía cogemos y todavía nos divertimos, pienso que mucho mas que aquellos que están tan dispuestos a crucificar a un soltero, que en realidad vive bastante contento con su soltería…

Wednesday, July 19, 2006


La vida como un musical…


Hace bastante tiempo que se dejo de emitir por tele la única e inconfundible Ally Mc Beal, que argumentos al margen, era una de mis preferidas de la tele, por una simple razón, todo momento de su vida estaba matizado por canciones que le daban a cada momento su rato de imperdible, desde las inconfundibles versiones de temas ya añejos en voz de Vonda Shepard (quien mas la conoce?) o las versiones originales de grandes como: Marvin Gaye o Tom Jones, pero ya se ve nada es eterno, y lo que ayer fue importante ahora es un recuerdo, todo menos ese afán de acompañar momentos de la vida con canciones a la medida de las circunstancias, para ello es necesario confesar que la mayor parte de mis estudios los pague trabajando al mismo tiempo como dj y por ello me imagino que la música siempre tuvo mas importancia para mi que para la mayoría de las personas.
Es en ese espíritu que hoy escribo con un fondo de antaño, recordando los momentos que me toco al estar tras una consola, parece que fuese ayer cuando hacia mezclas y podía estar cuatro o cinco horas sincronizando beats y nada…todo paz cuando estas enganchado con la gente, como extraño ese ritmo, seguro que ahora algo desactualizado de la bohemia las cosas no sonarían igual o cuando menos los gustos han cambiado.
Claro esta que también mis gustos han variado bastante, me gusta oír más de Harry Connyck Jr o Diana Krall tambien me encantan Mario Frangoulis o Vivian Grey y artistas parecidos.

Sunday, July 09, 2006

Al gran Víctor Hugo

Hace poco me entere de la muerte por enfermedad (cirrosis terminal tenia que ser) y deseo escribir de alguien que muy poco conocido fue en los círculos literarios de este país, es lógico no perteneció a ninguno de ellos, Víctor Hugo Vizcarra fue un cronista de la vida, alguien que conoció el destierro de los alcohólicos y drogadictos, y que vivió solo lo justo para poder hablar de ello.
Escribió cinco libros que entregaba el mismo en las pocas librerías donde podía convencer de ponerlas a la venta. Claro que ahora seguro que lo publican en editoriales importantes y hasta traducidos a otros idiomas.
Debo ser honesto, leerlo era una experiencia devastadora, me aterraba tan solo abrir uno de sus libros, porque sabia que escribía experiencias propias y absolutamente reales, por ello el miedo, por no querer creer que cosas así podían suceder y sin embargo ahí estaban, tan cerca, tan humanas y tan inexplicables.
Pues a la memoria de Víctor Hugo hoy amanecí con ganas de tomarme varias cervezas hasta caerme de borracho, creo que ese seria un justo homenaje a su manera de vivir, pero lastimosamente, hace dos años que ya no bebo, que cosas no???

Saturday, July 08, 2006


El suicidio

Cayo desde el piso quince y fue a incrustarse de bruces contra el frío pavimento, se dijo que fue suicidio, era indudable, no había nadie mas en el departamento ya que este se encontraba cerrado por dentro, la única duda era porque no se encontró una nota suicida que son las que habitualmente acompañan estos hechos, pero esos eran solamente detalles, detalles que jamás hacen al todo, ¿o tal vez si?.
Debo decir que conocí a Ernesto Calo, su amistad fue un bien apreciado en el tiempo que me toco compartir su vida con él. Así que... lo del suicidio no me lo creo, precisamente porque lo conocí lo suficiente como para saber que vivía triste, era su forma de vida, porque no sabia vivir de otra manera, pero esa era una tristeza de las que no matan ni causan muerte, el vivía enamorado del amor, enamorado de las mujeres y hay que ver que tuvo bastantes, de todos tipos, tamaños y colores aunque sus preferidas eran las rubias, por una extraña razón se sentía terriblemente atraído por ellas.
Así que eso del suicidio no me lo trago, al practicarle la autopsia se encontró lo que debía encontrarse, múltiples contusiones y golpes, pero... cosa extraña, también encontraron que el lugar donde debía estar su corazón, estaba vacío, solo se encontraron diseminados a su alrededor miles de células que extrañamente huían de ese lugar, mas tarde hicieron junta medica y dieron explicación lógica, por el impacto, ese tremendo impacto, su corazón había explotado en todas direcciones y es conocido que este extraño fenómeno ya ha sucedido muchas veces, pero... y aquí viene el pero, el no cayo de pecho si no de cabeza y para aumentar el descrédito en las opiniones de los galenos, el pecho de Ernesto carecía de signos que hicieran evidente un fuerte impacto, es mas, después de haber caído de cabeza, dio un extraño giro que lo coloco de espaldas, ya cuando estaba inconsciente y sin vida.
Por eso, lo del suicidio, que lo coloquen en los expedientes policíacos y en el certificado de defunción, pero yo sé que la realidad es otra,
Ernesto era un tipo que vivía intensamente cada una de sus relaciones, se entregaba en cuerpo y alma, como muchas personas dicen que no es bueno hacer, que es mejor brindar el amor solo a pellizcos, porque cuando das todo y te fallan luego te quedas vacío y cuesta mucho recuperarse para la próxima ocasión, pero para Ernesto el amar a pecho abierto era una norma, creía que cuando se da el amor mezquinamente, se pierde mucho más, porque la persona con quien estas en ese momento, también se priva de conocerte plenamente, así que se daba integro y no es que fuese un casanova ni una persona que brinca de una relación a otra sin mas, el de verdad creía que la persona adecuada para el, era la del momento, que no necesitaría cambiar mas, que por fin había encontrado a la mujer de sus sueños, internamente todos sabíamos que no era así, pues cosa extraña cuanto más se prodigaba Ernesto en llevar de la mejor manera sus relaciones, mas lo rechazaban.
Todavía recuerdo a la primera, su nombre era Laura, Ernesto no tenia ninguna experiencia, pues sus diecisiete años encima muy poco de amor le habían llevado, entonces se comportaba caprichoso y hasta torpe, pero por mas mal que se portase, siempre estaba allí su pareja, yo sabia que él la amaba como a nadie y sabia también que desconocía como decirle que esperaba en ningún momento separarse de ella, sin embargo un día y al hacer uno de sus berrinches ella no soporto mas agarro unas pastillas y se fue al otro puerto. Ernesto no volvió a ser el mismo, se borro la carcajada de su rostro y siempre se sentía junto a el un aire de melancolía.
Pero lo que dicen, que se suicido sin mas, déjenme decirles que yo no lo creo, de haber sido así, tuvo muchísimas oportunidades tiempo atrás y a pesar de ellas, él seguía con nosotros, desde entonces han pasado mas de diez años y pesar de saber que el siempre la recordaba con mucho cariño, yo se que el no era capaz de algo así.
Por otro lado, Ernesto también sacaba bastante de sus relaciones, el solo hecho de tenerlas, para el ya era un gran triunfo y por mas mal que le hiciesen estaba siempre dispuesto a tomar la posta y dar nuevamente la otra mejilla, así vivió mas de diez años, dando, dando y dando, por eso lo del suicidio que se lo cuenten a otro, yo se bien lo que paso con el, fue solamente que su corazón se desgasto y exploto.